No soy igual en lo que digo y escribo.
Cambio, pero no cambio mucho.
El color de las flores no es el mismo bajo el sol
que cuando una nube pasa
o cuando entra la noche
y las flores son color de sombra.
Pero quien mira ve bien que son las mismas flores.
Por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo
fijaros bien en mí:
si estaba vuelto para la derecha
me volví ahora para la izquierda,
pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies.
El mismo siempre, gracias al cielo y a la tierra
y a mis ojos y oídos atentos
y a mi clara sencillez de alma.
Alberto Caeiro (Fernando Pessoa)

3 comentarios:
me gusta pessoa,me gusta...
^^
lindo poema...
a veces es bueno recordar que nadie es el mismo al dia siguiente, son como oportunidades.. o quien sabe maldiciones.. cambiamos, mejores o peores... no lo se.. simplemente... otros.
saludos!!
Gracias por vuestros comentarios, ac181 y el prinncipito ;)
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