
"Magnificat
anima mea Dominum,
et exsultavit spiritus meus
in Deo salutari meo.
Quia respexit humilitatem ancillae suae,
ecce enim ex hoc beatam me dicent omnes generationes..."
María escribe las últimas líneas del himno bajo los dictados del niño Jesús, que dirige la mano de la Virgen. Coronada por dos ángeles, otros dos sujetan libro y el tintero con la tinta, mientras un quinto ángel los protege.

Colores cálidos y luminosos, detalles delicados, sabia modelación de los personajes, equilibrio y belleza clásica. ¡Extrema sensibilidad!
Una composición pictórica que rebosa de espiritualidad y misterio.
¿Y la granada que el niño Jesús sostiene con su mano izquierda? Símbolo de la resurrección.

