23 dic 2009

Drama em gente


Más «pensamientos».

Día de Navidad. (Humanismo. La «realidad» de la Navidad es subjetiva. Sí, en mi ser. La emoción, como vino, ha pasado. Pero durante un momento he convivido con las esperanzas y las emociones de generaciones innumerables, con las imaginaciones muertas de todo un linaje muerto de místicos.
¡Navidad en mi)
 
Fernando Pessoa

19 dic 2009

Escuchando con mis ojos: ¡los libros me hablan!


Muy en la línea de una entrada del pasado mes de octubre, "Indocti discant, et ament meminisse periti", he aquí otro magistral fragmento que nos invita a reflexionar sobre el valor de la lectura y sus beneficios. En esta ocasión es Franciso de Quevedo el que nos brinda unos excepcionales versos de los que podemos sacar mucho jugo.
Qué bella la idea de entender la lectura como conversación con las grandes almas de todos los tiempos. Una comunicación lingüística sin sonido pero que resulta la mejor comunicación de los espíritus, y en la que participan el yo, los libros, la imprenta y el tiempo. El soneto se merece una profunda lectura.

Retirado en la paz de estos desiertos,
con pocos, pero doctos, libros juntos
vivo en conversación con los difuntos
y escucho con mis ojos a los muertos.
Si no siempre entendidos, siempre abiertos,
o enmiendan, o fecundan mis asuntos;
y en músicos callados contrapuntos
al sueño de la vida hablan despiertos.
Las grandes almas que la muerte ausenta,
de injurias de los años, vengadora,
libra, ¡oh, gran don Josef!, docta la imprenta.
En fuga irrevocable huye la hora;
pero aquella el mejor cálculo cuenta
que en la lección y estudios nos mejora.


12 dic 2009

They're shouting my name...


 
A thousand people yell,
They're shouting my name,
But I want to die in this moment,
I want to die,
And a thousand people smile
They're smiling at me
But I want to die in this moment,
I want to die,

No way to understand
Why I've become the way I am,

But when the sky if filled with stars,
I find the place inside my heart,

Some people can take a blow
And won’t ever drop,
But I want to die in this moment,
I want to die,
She will tell me she loves me
And she won’t ever stop,
But I want to die in this moment,
I want to die,

A coldness in my soul
And I reach out for her to hold,

And then I watch her close her eyes,
It's only me that needs to cry

And if I stay with you,
Do you believe that love comes true?


No way to understand
Why I've become the way I am,

And when the sky is filled with stars,
I find the place inside my heart,
And then I watch her close her eyes,
It's only me who needs to cry,

A thousand people yell,
They're shouting my name,
But I want to die in this moment,
I want to die.

15 nov 2009

Poeta por inanición



A falta de amordeduras
y otros bocados me saldrá
un poema indigente
feo
renqueante
famélico
lacio de sortilegios
con las estrofas voraces
atroz en su ritmo dentado
salivándome los versos mientras
sustantivos y verbos se devoran
las negras quijadas

me saldrá del poema la hambruna
por no acontecer
el deseo en tus brazos


y sin embargo
para esos ojos de hiena

con qué sabrosa cadaverina
con qué enamorada carroña lírica
habré empachado tu natural soberbia

Tina Suárez Rojas

24 oct 2009

Indocti discant, et ament meminisse periti



Si tan noble se considera la invención del barco que lleva de un lugar a otro las riquezas y los placeres de la vida y comunica entre sí las regiones más alejadas para que compartan sus diversos productos, cuánto más debe exaltarse a los libros que, como los navíos, atraviesan los dilatados mares del tiempo y permiten a los hombres participar de la sabiduría, las luces y los descubrimientos de las edades más remotas.

Francis Bacon

10 oct 2009

Escudo


LOS MALES DESPERTARES, de Felipe Benítez Reyes

Defiéndete de ellas. De esas noches
que merecen los turbios homenajes
de la literatura, y que tú ves brillar
en esa joya oscura
-y banal-
que es siempre una metáfora.

-Vosotras,
noches furtivas, malas perras
de arrabal.

Las que perduran
como emblema de juventud en la memoria
no son noches de amor,
sino de gloria pasajera, de tiniebla
y temor, cuando el fondo de un vaso
describe el cielo sucio
que recorre la estrella
fugaz de la alegría.

Defiéndete de ellas. Del disfraz
literario con que ocultan
su carne de ángel muerto,
su luna de guiñol entenebrada.

Defiéndete de ellas.
Y entre la luz de nuevo
-y entre el aire inocente-
en esta habitación enrarecida.

7 oct 2009

Variaciones sobre un viejo tópico


Los violines de Verlaine.
Los soñados caminos de la tarde, de don Antonio.
Un viejo olor a campo.
Un viejo olor a lápices y a cuadernos.
El cielo gris.
El viento entre los árboles.
La caricia de las primeras lluvias.
La tristeza sin causa.
La soledad sonora.
La noche, cada vez más oscura y más larga.
Un cigarrillo que de pronto te sabe al primer cigarrillo.
Una antigua canción que te devuelve tus quince años.
Toda tu vida en imágenes, que acuden atropelladamente
como en una película mal montada...

Ha llegado el otoño.

 Javier Salvago

26 sept 2009

El grunge en fotos (Michael Lavine)


El próximo 15 de octubre, Abraham Image pone a la venta un libro titulado “Grunge”, cuyo responsable principal es el conocido fotógrafo neoyorquino Michael Lavine.

“Grunge” recoge fotografías tomadas durante los años 90 a bandas como Nirvana, Mudhoney, Beat Happening, Smashing Pumpkins, entre otras, incluyendo imágenes de la gente que asistía a sus shows.


Para ubicar la figura de Lavine, recordar que fue uno de los fotógrafos habituales de la casa Sub Pop, trabajando en la realización de fotos de discos de Nirvana (Nevermind e In Utero), Soundgarden, Mudhoney y Screaming Trees, entre otros. Y, para más inri, era amigo de Cobain.

Son 160 páginas y 180 ilustraciones en blanco y negro. Además, el libro contiene un texto escrito por el mismísimo Thurston Moore de los Sonic Youth que nos habla sobre la escena musical de Seattle, las bandas del movimiento y, cómo no, de su colega Kurt.

Fuentes consultadas: Abrams Books http://abramsbooks.com/ , Diario de actualidad musical efe eme
http://www.efeeme.com/  y Seattle films and music http://seattlefilmandmusic.wordpress.com/.
.

20 sept 2009

Bernat Martorell


Conocido como el Maestro de Sant Jordi, Bernat Martorell (1390-1452) fue uno de los grandes maestros del gótico catalán. Exponente de la segunda etapa del llamado gótico internacional o cortesano, próximo al estilo flamenco, podemos decir que su producción pictórica está a caballo entre la época medieval y el renacimiento. De alto nivel artístico, destacan la preocupación por el detalle, los matices pictóricos y la riqueza descriptiva. Disfrutemos con algunas imágenes...





Tabla central del retablo de Sant Jordi, una de las piezas más conocidas y admiradas de Martorell, en la que se representa magistralmente a Sant Jordi matando el dragón. Dibujo exquisito y líneas ondulantes.




Tabla que representa la flagelación del santo. Dibujo preciso, sentido curvilíneo, equilibrada composición.


Por último, la decapitación del santo mártir, otra de las tablas conservadas.

Aquellos maravillosos años (res amissa)


Que la vida dolía
yo lo aprendí muy pronto.
Quizá por eso anduve tantos años
huyendo de la vida, como loco;

ciego, para no ver lo que sabía
que iba a ver nada más abrir los ojos;
borracho, para no mirar de frente
su impenetrable rostro.


Para poder vivir en paz, sin miedo,
para animarme, me lo bebí todo.
—Sólo así conseguí, en algún momento,


ser feliz y gozar la vida a fondo.
Pero el sueño de la razón es sueño
y engendra monstruos.


Javier Salvago
 

19 sept 2009

Herederas de una moral inquisidora (falsa culpa por existir)


Citas recopiladas por Liliana Mizrahi:

Y Dios dijo a la mujer: Yo multiplicaré tus afanes y tu gravidez. Parirás a los hijos con dolor. Estarás sujeta al poder del varón y él te dominará. (Biblia: Génesis)

Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y dé luz a un varón, será inmunda 7 días… Y si diera luz a una niña, será inmunda dos semanas.... (Biblia: Levítico)

Pero quiero que sepáis que Cristo es cabeza de todo varón, y el varón es cabeza de la mujer… Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, porque él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. (Biblia: Corintios)

Si hay un Dios que inventó a la mujer, sepa, donde quiera que se halle, que es el autor fatal del mayor mal. (Tucídides)

Vuestras mujeres son un campo para vosotros: vayan entonces a vuestro campo como mejor les plazca. (El Corán)

Os recomiendo que os comportéis bien con las mujeres, ya que son vuestras auxiliares. Reverenciad a Allah a través del huérfano y de la mujer, porque son los seres más débiles de la sociedad. (El Corán)

Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Allah ha dado a unos sobre otros y de los bienes que gastan. Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Allah manda que cuiden ¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles! Si os obedecen no os metáis más con ellas. (El Corán)

Durante la infancia una hembra debe ser sometida a su padre, en la juventud a su marido y cuando su señor ha muerto a los hijos, una mujer no debe ser jamás independiente. Por cuanto un marido pueda ser lejano de cualquier virtud o libertino o privado de buenas cualidades, una esposa fiel debe constantemente adorarlo como a un dios. (Leyes de Manú)

Existe un principio del Bien que creó el orden, la luz y el hombre, y un principio del Mal que creó el caos, las tinieblas y la mujer. (Pitágoras)

Y todas las mujeres tienen poco cerebro, y no hay una que sepa decir dos palabras y las predique, porque en tierra de ciegos, el que tiene un ojo es señor. (Maquiavelo)

La mujer está hecha para ceder al hombre y para soportar también sus injusticias. (Rousseau)

La mujer no pertenece a sí misma sino al hombre. El hombre es el administrador de todos sus derechos, él es un representante natural en el Estado y en la sociedad entera. (Fichte)

Todas las mujeres, en la conservación de su existencia (en mantenimiento y protección) no dependen de su propio impulso sino de las órdenes de los otros. (Kant)

Las mujeres pueden tener hallazgos, gusto, delicadeza, pero no ideales. El destino de la joven es esencialmente la relación matrimonial. (Hegel)

Adán fue llevado al pecado por Eva y no Eva por Adán. Es justo que la mujer reciba como patrón al que indujo a pecar. (San Ambrosio)

No está bien, y por muchas razones, que una mujer estudie y sepa tantas cosas». (Molière)

La felicidad del hombre dice: yo quiero. La felicidad de la mujer dice: él quiere. (Nietzche)

Se duda en decirlo, pero no puede sustraerse a la idea de que: lo que es éticamente normal, para la mujer es diferente. (Freud)

Fuentes consultadas: los materiales didácticos "Caramel", editado por Milenta Muyeres, y "Educación afectivo-sexual", editado por la Consejería de la Presidencia y el Instituto Asturiano de la Mujer.

27 ago 2009

Exemplum virtutis (dulzura romántica del sentimiento de la muerte)

Lucrecia, la dama romana que elevó la virtud hasta el delirio: “Aunque me absuelgo de culpa no me eximo de castigo”.
.


A continuación, fragmentos de “La vida y la obra del escultor neoclásico catalán Damià Campeny i Estrany”, de Carlos Cid Priego y Anna Riera Mora.


Damià Campeny realizó esta escultura, su capolavoro, durante su pensión en Roma, en 1803, a sus treinta y dos años de edad y por lo tanto en su plenitud de su vida y su arte, el período neoclásico que fue el mejor de su carrera. Aunque hizo otras obras de mucho mérito, ninguna la superó y desde que la terminó hasta hoy sus nombres permanecen unidos. Campeny es por antonomasia “el autor de Lucrecia”. (…)

La obra, algo mayor que el natural, representa a la dama desplomada en una silla curul, copia arqueológica de las antiguas, que se apoya en un basamento rectangular. Descansa inerte, ligeramente desplazada hacia delante, los muslos y las piernas se separan algo del mueble y los pies, calzados con sandaliasd antiguas, reposan en un recrecimiento del basamento. Junto a uno de ellos está el puñal del suicidio, sin manchas de sangre, lejos de las manos y lo más distante posible de la figura, queriendo paliar el suceso en lo posible. El brazo derecho se flexiona y apoya el antebrazo y la mano en el muslo. El brazo iquierdo pende libre casi vertical.
Es una figura desnuda y vestida a la vez. Los paños, que se suponen parcialmente desgarrados, están compuestos con elegante disposición. Descubren el cuello, la mayor parte del pecho, el seno derecho completo, buena parte del izquierdo y un hombro. La túnica deja visibles los brazos desde algo más arriba de los codos. Todo lo demás queda semivelado, ya que la técnica de paños mojados de tradición praxitélica cubre el cuerpo sin ocultar nada de su belleza. Tanto los pliegues que se ciñen como las cascadas de tela que cuelgan a los lados son una delicia de ritmo armónico, como lo es también el cuerpo, que marca una cadencia doblemente curvilínea en S desde la cabeza pasando por el brazo y un muslo hasta los pies. Es una de las máximas aproximaciones de la escultura a la musicalidad melódica.
El cuerpo es anatónicamente el de una mujer en su plenitud. Alcanza el punto de gracia en que se han rellenado las angulosidades nubiles, sin que el triunfo de las carnes turgescentes conlleve el más mínimo atisbo adiposo.
El rostro, encuadrado por el cabello “sabiamente descompuesto”, es helenizante, aunque la contemplación prolongada parece sugerir el de una persona real vista a través de su idealización. La herida mortal está en el lado izquierdo, algo alto para alcanzar el corazón, sin duda por no estropear la belleza del seno. Es un corte pequeño y limpio del que manan unas pocas gotas de sangre. Campeny evitó los aspectos cruentos de la muerte violenta. Los ojos casi cerrados, la boca ligeramente entreabierta, expresan el último suspiro, pero la expresión es de inmenso y tranquilo reposo. En Lucrecia todo es euritmia, placidez, dulzura, paz y belleza. (…)


Campeny evitó la fealdad de un cadáver caído, prescindió del charco de sangre, compuso a la difunta con armonías curvilíneas casi musicales. Y aunque Lucrecia fuera símbolo de la honestidad heroica del autosacrificio, no evocó ese recato mientras se desplomaba: al contrario, la transparencia de los paños, el pecho y el seno descubiertos, indican poca preocupación en este aspecto. Moral rígida y tolerancia, virtud y pecado eran un juego típico de la sociedad de la época, que el arte reflejó con frecuencia. La Lucrecia es estética, forma pura, belleza, pero también fino erotismo como perfume delicado, etéreo como el pensamiento, erotismo intelectual de fría piedra, pero erotismo al fin. Lucrecia se hizo con amor. (…)

Son clásicos el cuerpo dulcemente redondeado, el desnudo, los paños mojados, la armonía de los pliegues, la expresión de paz, silencio y reposo después de la vida, el poético éxtasis libre de truculencias. Quizás alguien podría ponerla como ejemplo del “frigorífico erótico” del que se ha acusado al Neoclasicismo, pero sus cualidades románticas superan la frialdad: honra rescatada con el suicidio, la heroicidad de una débil mujer, la tragedia en suma, la tensión de una bella dama en la que juega el equívoco entre suma pureza y hedonismo en la forntera entre el ser y el no ser. Lucrecia es la invitación entre Eros y Thanatos, amor y muerte, el supremo binomio romántico.


 
.

25 ago 2009

Per què crida la Montse? (el drama comú dels horrors de la guerra)


"Cap de la Montserrat cridant" (1937-1942), de Juli Gonzàlez.


El dolor i el patetisme de la guerra impresos en el rostre humà.

Alt grau d'expressivitat en la figura de la dona catalana.

Un crit que manisfesta l'horror davant la barbàrie de la guerra.

Símbol de lluita per la llibertat.

19 ago 2009

Experiri


La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede (Aldous Huxley)
Una experiencia nunca es un fracaso, pues siempre viene a demostrar algo (Thomas Alva Edison)

La experiencia no consiste en lo que se ha vivido, sino en lo que se ha reflexionado (Jose María de Pereda)

Un fracasado es un hombre que ha cometido un error pero que no es capaz de convertirlo en experiencia (Elbert Hubbard)
 

15 ago 2009

Comportamientos "damiseriles" de la sociedad actual


Diez tipologías de damiselas de diadema floja o requetefloja definidas (y criticadas) por Rosetta Forner en "La maldición de Eva":

Lolita sin piruleta: Pretende enamorarse sobre todas las cosas.

Tontalas... posusmaris: Aparece en los 'spots' de compresas con alas.

Maricaprichines: Usuaria de todo lo que huele a marca y 'famoseo'.

Maruja desesperada: Devota ama de casa que busca un amante.

Mamá de guardería: Hace al tiempo de mamá y amante del marido.

Silicona mutante: Sabe que las tetas arrastran multitudes.

La vengadora: Utiliza el sexo para vengarse de los hombres.

Mantis ejecutiva: Trepa, sofisticada y ligona. El hombre es un trofeo.

Sin bragas y a lo loco: Mujer liberada de nómada carnalidad.

La hechicera novata: Intenta reconducir y salvar al hombre.

30 jul 2009

Titanniä (regencia de mi destino)


En todo el mundo no hay nadie como yo.
Hay personas que tienen algo en común conmigo, pero nadie es exactamente como yo.
Por lo tanto, todo lo que surge de mí es verdaderamente mío porque yo sola lo escogí.

Soy dueña de todo lo que me concierne:
de mi cuerpo, incluyendo todo lo que hace;
mi mente, incluyendo todos sus pensamientos e ideas;
mis ojos, incluyendo las imágenes de todo lo que contemplan;
mis sentimientos, sean los que sean, ira, gozo, frustración, amor, desilusión, excitación;
mi boca, y todas las palabras que de ella salen, corteses, tiernas o rudas, correctas o incorrectas;
mi voz, fuerte o suave y todas mis acciones, ya sean para otros o para mí misma.

Soy dueña de mis fantasías, mis sueños, mis esperanzas, mis temores.
Soy dueña de todos mis triunfos y logros, de todos mis fracasos y errores.
Como soy dueña de todo mi yo, puedo llegar a conocerme íntimamente. Al hacerlo, puedo amarme y ser afectuosa conmigo en todo lo que me forma. Puedo así hacer posible que todo lo que soy trabaje para mi mejor provecho.
Sé que hay aspectos de mi misma que me embrollan y otros aspectos que no conozco. Mas mientras siga siendo afectuosa y amorosa conmigo misma, valiente y esperanzada, puedo buscar las soluciones a los embrollos y los medios para llegar a conocerme mejor.
Sea cual sea mi imagen visual y auditiva, diga lo que diga, haga lo que haga, piense lo que piense y sienta lo que sienta en un instante del tiempo, esa soy yo. Esto es real y refleja donde estoy en ese instante del tiempo.
Más tarde, cuando reviso cual era mi imagen visual y auditiva, qué dije y qué hice, qué pensé y qué sentí, quizás resulte que algunas piezas no encajen. Puedo descartar lo que no encaja y conservar lo que demostró que sé encaja. E inventar algo nuevo en vez de lo que descarté.

Puedo ver, oír, sentir, pensar, decir y hacer. Tengo las herramientas para sobrevivir, para estar cerca de otros, para ser productiva, y para encontrar el sentido y el orden del mundo formado por la gente y las cosas que me rodean.
Soy dueña de mi misma, y por ello puedo construirme. Yo soy yo y estoy bien.

Virginia Satir

23 jul 2009

La reina con la corona bien puesta


A una reina el destino siempre le sonríe... Será porque las reinas sonríen a la vida cada mañana (...)
A una reina se le puede mover la corona, pero caer... ¡Nunca!

(...) A veces, el destino tiene preparada una sorpresa aún mejor. No siempre lo mejor para nosotros es lo que deseamos en un momento determinado de nuestra vida. Ya te conté que la reina era una mujer sabia, como corresponde a una alma evolucionada. Por lo que, sabiendo que todo sucede de acuerdo con nuestro mejor bien y cuando ha de acontecer, decidió salir adelante con la certeza de que si el caballero era su destino así sería. En caso contrario, su auténtico destino no iba a permitir que ella se quedase sin recibirlo. Su ángel custodio tenía que ahuyentar al caballero de la vida de la reina, también de su corazón. Dado que nada sucede sin un por qué --todo problema encierra la semilla de una oportunidad-- , imaginemos que el caballero había aparecido en la vida de la reina porque esta tenía algo que enseñarle, como una especie de "compromiso del alma" con el caballero de la armadura demasiado oxidada, y nada más. Un compromiso que versaba sobre la entrega de magia, enseñanza vital o apertura a las mazmorras interiores... De hecho, la presencia de la reina supuso, en el caso del caballero, una fuerte sacudida de sus estructuras vitales. No en vano, ella, al ser diametralmente diferente de todas las que había conocido anteriormente en su vida, le dejó boquiaberto el sentido y mareada la armadura. Asimismo, dicha sacudida puso de manifiesto la debilidad de sus coartadas, la incertidumbre de su vida y la inseguridad de su máscara vital (personaje de protección creado por su Ego), ya que ésta se quebró con demasiada facilidad ante la luminosidad de la reina. Por consiguiente, cumplido el compromiso, la reina quedaba liberada para poder seguir adelante sin tener que esperarle. Y así lo hizo.

(...) El destino nunca deja de lado a una reina, nunca. Sencillamente porque una reina no se deja a sí misma de lado jamás. No dejarse de lado significa asumir responsabilidades, analizar el qué, cómo, dónde y con quién en vez de culpabilizarse. Todo esto equivale a hacer un análisis somero de la situación, evaluar los daños, decidir una estrategia para reparar lo reparable e idear cómo evolucionar a partir de la experiencia.

Fragmento de "La reina que dio calabazas al caballero de la armadura oxidada", de Rosetta Forner

13 jul 2009

Todo amor es efímero


Ninguna era tan bella como tú
durante aquel fugaz momento en que te amaba:

mi vida entera.

Ángel González

10 jul 2009

Sin edad


"Es tarde para la rosa.
Es pronto para el invierno."
Dulce María Loinaz

Hoy sueño que caminas a mi lado
y juegan en el suelo nuestras sombras
como gráciles aves sin edad.
Y la sombra sin edad de tu mano
acaricia un lugar en el suelo
donde podría estar mi corazón.
Y la sombra sin sombras de mis labios
busca el lugar exacto
donde dejar los besos, las palabras.
La soledad es sólo
el peso de tu nombre en la memoria.

Irene Sánchez Carrón
 

9 jul 2009

Cartas al tiempo


Yo lo noto: cómo me voy volviendo
menos cierto, confuso,
disolviéndome en el aire
cotidiano, burdo
jirón de mí, deshilachado
y roto por los puños.
Yo comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!

Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.

Ángel González


Estimado señor:

Esta carta la escribo en mi cumpleaños.
Recibí su regalo. No me gusta.
Siempre y siempre lo mismo.
Cuando niña, impaciente lo esperaba;
me vestía de fiesta
y salía a la calle a pregonarlo.
No sea usted tenaz.
Todavía lo veo
jugando ajedrez con el abuelo.
Al principio eran sueltas sus visitas;
se volvieron muy pronto cotidianas
y la voz del abuelo
fue perdiendo su brillo.
Y usted insistía
y no respetaba la humildad
de su carácter dulce
y sus zapatos.
Después me cortejaba.
Era yo adolescente
y usted con ese rostro que no cambia.
Amigo de mi padre
para ganarme a mí.
Pobrecito el abuelo.
En su lecho de muerte
estaba usted presente,
esperando el final.
Un aire insospechado
flotaba entre los muebles.
Parecían más blancas las paredes.
Y había alguien más,
usted le hacía señas.
Él le cerró los ojos al abuelo
y se detuvo un rato a contemplarme.
Le prohíbo que vuelva.
Cada vez que los veo
me recorre las vértebras el frío.
No me persiga más,
se lo suplico.
Hace años que amo a otro
y ya no me interesan sus ofrendas.
¿Por qué me espera siempre en las vitrinas,
en la boca del sueño,
bajo el cielo indeciso del domingo?
Sabe a cuarto cerrado su saludo.
Lo he visto con los niños.
Reconocí su traje:
el mismo tweed de entonces
cuando era yo estudiante
y usted amigo de mi padre.
Su ridículo traje de entretiempo.
No vuelva,le repito.
No se detenga más en mi jardín.
Se asustarán los niños
y las hojas se caen:
las he visto.
¿De qué sirve todo esto?
Se va a reír un rato
con esa risa eterna
y seguirá saliéndome al encuentro.
Los niños,
mi rostro,
las hojas,
todo extraviado en sus pupilas.
Ganará sin remedio.
Al comenzar mi carta lo sabía.

Claribel Alegría

5 jul 2009

El último de la fiesta


Deberías marcharte. La fiesta ha terminado.
Helada y sucia ya se anuncia el alba
con su oscuro cortejo de presagios.
Tendrías que acostarte, huir de este lugar
antes de que la luz te restituya
esa imagen de ti que ya conoces,
indefensa a tus ojos, lastimosa.
.
Has tocado por hoy el fondo de tu noche:
las ropas no guardan la corrección de unas horas atrás
y tu lengua está torpe,
has empezado a hurgar en la memoria
y ya no hay quien te fíe.
Lo más sensato ahora sería retirarse.
.
Aquí, con convicción, ya nada te retiene.
Suena de nuevo idéntica la música
y no es fácil andar sobre el untuoso suelo del local.
Ha pasado la hora de raptarse alguna compañía
con quien querer fingir la noche inacabable,
y te será mejor no recurrira invitados finales,
errante cada cual en su constelación,
rezumando bebida como paredes húmedas,
dispuestos a cualquier confidencia extemporánea.
.
Es infame el lugar. Tal vez lo fuera siempre;
pero hasta hace poco era el teatro
idóneo para tus intenciones.
Se trataba de malgastar el tiempo,
uno más entre la turbadora clientela,
regresando al sabor bronco de noches apuradas,
de ti mismo perdido y encontrado.
El azar nos otorga reductos alejados de la severidad,
momentáneos reinos en donde nadie trata
el enojoso tema de la vida,
no importa si a conciencia o ignorantes
de que la vida huye al ser nombrada.
El azar nos obsequia y el azar nos despoja.
.
Así te ocurre ahora: la fiesta ha terminado,
y con la fiesta terminó el hechizo.
.
Has apurado el plazo
que la noche te había concedido,
y a quien la luz ha de traer
ya lo conoces.
Si vuelves hacia casa, con tus pasos
volverán sus pasos. Y a tu fatiga
su fatiga habrá de acompañar.
La fiesta ha terminado y queda su enseñanza:
como una vieja deuda contraída,
nada hay más imposible que escapar de nosotros.
Ya se aproxima el alba, y nadie ignora
que todo plazo acaba por cumplirse,
que toda deuda acaba por pagarse.
.
Ya ves; eso es lo que te aguarda, si te marchas,
y lo que aquí te espera no es mejor.
Conoces de antemano cuál será tu conducta:
sopesarás los dos ofrecimientos que posees-
la despoblada soledad de una fiesta ya extinta,
la habitual afrenta de estar solo contigo-
y antes de encaminarte hacia la casa
apurarás la noche un poco más.
(Un poco más, a estas torpes alturas de tu vida,
no puede ser muy malo.)
La fiesta ha terminado. Y aquí viene la luz, la vieja hiena.
.
Has apurado el plazo
que la noche te había concedido,
y a quien la luz ha de traer
ya lo conoces.
Si vuelves hacia casa, con tus pasos
volverán sus pasos. Y a tu fatiga
su fatiga habrá de acompañar.
La fiesta ha terminado y queda su enseñanza:
como una vieja deuda contraída,
nada hay más imposible que escapar de nosotros.
Ya se aproxima el alba, y nadie ignora
que todo plazo acaba por cumplirse,
que toda deuda acaba por pagarse.

Carlos Marzal

El regalo fugaz de su hermosura...


Vámonos, corazón, hemos perdido,
ya nunca espigarán tus ilusiones.
Recoge tu esperanza y tus canciones
y partamos en busca del olvido.
Vámonos, corazón, ya tu latido
sólo podrá contar renunciaciones.
Guarda su nombre con tus oraciones
y si debes sangrar, sangra escondido.
Vámonos, corazón, tu fe no existe.
Al fin y al cabo tu naciste triste
y triste en cualquier puerto morirás.
Vámonos, corazón, ya no la esperes.
Bendice su recuerdo si así quieres,
pero marchemos sin mirar atrás.

Jorge Robledo Ortiz

1 jul 2009

Diálogo íntimo, reflexiones interiores


No extrañéis, dulces amigos,
que esté mi frente arrugada:
yo vivo en paz con los hombres
y en guerra con mis entrañas.
.
Antonio Machado
.

Tu nombre


Trato de escribir en la oscuridad tu nombre.
Trato de escribir que te amo.
Trato de decir a oscuras todo esto.
No quiero que nadie se entere,
que nadie me mire a las tres de la mañana
paseando de un lado a otro de la estancia,
loco, lleno de ti, enamorado.
Iluminado, ciego, lleno de ti, derramándote.
Digo tu nombre con todo el silencio de la noche,
lo grita mi corazón amordazado.
Repito tu nombre, vuelvo a decirlo,
lo digo incansablemente, y estoy seguro que habrá de amanecer.
.
Jaime Sabines
.

29 jun 2009

Demasiado tarde


Ya no más, corazón, te he permitido
que la quieras sin tiempo y sin medida,
que bordes tu esperanza inadvertida
al ruedo juguetón de tu vestido.
.
Ya no más, corazón. ¿No has comprendido
que ella no quiere entrar en nuestra vida?
Si eras tan débil en la despedida,
corazón, no debiste haber querido.
.
Te advertí, corazón, que era inasible,
que no adoraras tanto un imposible
para que no sufrieras su desdén.
.
No me creíste, corazón cobarde,
y hoy ya comprendes demasiado tarde
que yo te lo decía por tu bien.
.
Jorge Robledo Ortiz
.

El final de la fiesta


Copas sobre el césped, mojadas de rocío,
con manchas de carmines estridentes...

En el jardín nocturno brillaban las guirnaldas
y llegaba la música
en aladas bandejas invisibles del aire.
Los abrazos furtivos, el juego de señales,
los disfraces barrocos y las niñas de nieve

posando de fatales con rosas en los labios.

Copas abandonadas sobre el césped, confetti
flotando en la piscina y un jirón de vestido
prendido en el columpio. Toda la irrealidad
de esa escenografía de los bailes de máscaras
tuvo para nosotros un sentido simbólico:
..........era la juventud,
vestida de sí misma, estrafalaria y loca,
quemando alegremente sus bengalas,
porque el amanecer traería un viento frío,
una mala resaca como precio. Las copas
quedaron sobre el césped. Flores pisoteadas,
antifaces deshechos, sombreros, serpentinas
diminuto y fantasma que naufragó en el sueño
de aquella noche de verano. En las hogueras
de nuestro corazón los restos de una fiesta,
los restos de una vida. Recogeré las copas,
guardaré mi disfraz en un cajón secreto.
Duró poco la fiesta. De nuevo cae la noche
y la luna se estampa sobre un cielo desnudo.

Felipe Benítez Reyes
.

27 jun 2009

Esplendor botticelliano: la Madonna del Magnificat

Madonna con il Bambino e cinque angeli, de Sandro Botticelli.


"Magnificat
anima mea Dominum,
et exsultavit spiritus meus
in Deo salutari meo.
Quia respexit humilitatem ancillae suae,
ecce enim ex hoc beatam me dicent omnes generationes..."

María escribe las últimas líneas del himno bajo los dictados del niño Jesús, que dirige la mano de la Virgen. Coronada por dos ángeles, otros dos sujetan libro y el tintero con la tinta, mientras un quinto ángel los protege.


Colores cálidos y luminosos, detalles delicados, sabia modelación de los personajes, equilibrio y belleza clásica. ¡Extrema sensibilidad!
Una composición pictórica que rebosa de espiritualidad y misterio.

¿Y la granada que el niño Jesús sostiene con su mano izquierda? Símbolo de la resurrección.





Tarde de junio


Ahora, juntos, vivimos la hermosura
de esta tarde de junio,
el fulgor de las horas en que nos entregamos
al conocimiento de la verdad del amor,
a la gran llamarada del encuentro.
Ahora sabemos que toda la alegría
cabe en el mundo breve de esta habitación,
en el espacio ardiente de este lecho.
La luz cansada del atardecer
dibuja sobre el tiempo islas doradas.
En un rincón del cuarto
brilla la enredadera de la música.
Un viento súbito sacude nuestros cuerpos.
y lo olvidamos todo.
Después regresan las miradas lentas,
los gestos satisfechos, las sonrisas.
Y luego contemplamos en silencio
con qué dulzura va cayendo la noche
sobre la indiferente ciudad que nos rodea.
.
Eloy Sánchez Rosillo

25 jun 2009

Instantes cotidianos


Cómo quiero la grandeza
de las cosas simples.
Por eso vuelvo hoy
al principio,
en busca de ese génesis
con aroma de leche y estiércol.
Suavidad de la guama,
esbeltez de espartillo,
humedecidos pies de bosque,
complejidad amorosa de la noche
al calor de la leña,
paredes dibujadas con humo,
paseo de cocuyos,
tibio lecho con olor
de arrayanes.
Principio del amor,
alfabeto de sexo
aprendido
en el arrullo fresco de palomas,
en el relincho recio
de un caballo,
en el temblor de ancas,
soberbia de la sangre
en crines desbocadas.

Milagro de los cuentos
en la voz ancestral de los abuelos,
castillos y palacios,
duendes y hadas,
puente de los fantasmas,
musgo para los sueños,
armonía de un tiple
junto al pilón,
tierno maíz,
dorada redondez de los buñuelos.
Implacable reloj
que me lanzó de pronto
a ser grande,
así sin previo aviso,
sin tiempo de ordenar
la valija
para ese itinerario de la vida.

Beatriz Zuluaga