
BARAJANDO RECUERDOS, de Claribel Alegría
Barajando recuerdos
me encontré con el tuyo.
No dolía.
Lo saqué de su estuche,
sacudí sus raíces
en el viento,
lo puse a contraluz:
Era un cristal pulido
reflejando peces de colores,
una flor sin espinas
que no ardía.
Lo arrojé contra el muro
y sonó la sirena de mi alarma.
¿Quién apagó su lumbre?
¿Quién le quitó su filo
a mi recuerdo-lanza
que yo amaba?
2 comentarios:
Hola Mireia.
Aún deseaba ese recuerdo...
Bello poema. Más bella, aún, la fotografía.
Un beso.
iego
Terriblemente hermosa imagen, en efecto.
Un abrazo bien fuerte, Diego!
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