
No, no has muerto, no.
Renaces,
con las rosas en cada primavera.
Como la vida, tienes
tus hojas secas; tienes tu nieve,
como la vida...
Mas tu tierra,
amor, está sembrada
de profundas promesas,
que han de cumplirse aún en el mismo
olvido.
¡En vano es que no quieras!
La brisa dulce torna, un día, al alma;
una noche de estrellas,
bajas, amor, a los sentidos,
casto como la vez primera.
¡Pues eres puro, eres
eterno! A tu presencia,
vuelven por el azul, en blanco bando,
blancas palomas que creíamos muertas...
Abres la sola flor con nuevas hojas...
Doras la inmortal luz con lenguas nuevas...
¡Eres eterno, amor,
como la primavera!
Juan Ramón Jiménez
2 comentarios:
Bello canto al amor y a la esperanza. Siempre tan lúcido y tierno Juan Ramón Jiménez. Me gusta el giro, Mireia.
¿Todo bien? Ya casi en el final de exámenes. Espero que todo salga bien y el verano se presente optimista y claro.
Un beso.
Diego
Hola Diego! Celebro que te agrade el poema. Aún me queda bastante para acabar los exámenes... pero en ello estamos. Gracias. Ojalá tu también estés bien. Un abrazo!
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