
Que la vida dolía
yo lo aprendí muy pronto.
Quizá por eso anduve tantos años
huyendo de la vida, como loco;
yo lo aprendí muy pronto.
Quizá por eso anduve tantos años
huyendo de la vida, como loco;
ciego, para no ver lo que sabía
que iba a ver nada más abrir los ojos;
borracho, para no mirar de frente
su impenetrable rostro.
Para poder vivir en paz, sin miedo,
para animarme, me lo bebí todo.
—Sólo así conseguí, en algún momento,
ser feliz y gozar la vida a fondo.
Pero el sueño de la razón es sueño
y engendra monstruos.
Javier Salvago
2 comentarios:
Así es, a veces, la vida, y así la hacemos, así la bebemos, aí la vivimos.
Bello poema, Mireia. Al igual que las imágenes del siguiente post, el de Martorell, tan desconocido como casi toda la pintura gótica.
Un placer,como siempre.
Un beso.
Diego
Buenas Diego, espero que estés bien.
Tengo tu blog totalmente abandonado, a ver si me paso pronto :)
Celebro que te agrade la obra de Bernat Martorell: la verdad es que hay excelentes joyas en la pintura gótica catalana sobre tabla: es fascinante observar los retablos, fijándose en los detalles, y si se tiene algún conocimiento de hagiografía resulta aún más interesante!
Besos, hasta pronto!
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