10 oct 2009

Escudo


LOS MALES DESPERTARES, de Felipe Benítez Reyes

Defiéndete de ellas. De esas noches
que merecen los turbios homenajes
de la literatura, y que tú ves brillar
en esa joya oscura
-y banal-
que es siempre una metáfora.

-Vosotras,
noches furtivas, malas perras
de arrabal.

Las que perduran
como emblema de juventud en la memoria
no son noches de amor,
sino de gloria pasajera, de tiniebla
y temor, cuando el fondo de un vaso
describe el cielo sucio
que recorre la estrella
fugaz de la alegría.

Defiéndete de ellas. Del disfraz
literario con que ocultan
su carne de ángel muerto,
su luna de guiñol entenebrada.

Defiéndete de ellas.
Y entre la luz de nuevo
-y entre el aire inocente-
en esta habitación enrarecida.

2 comentarios:

Diego Jurado dijo...

precioso poema, como poema. Me encanta, como siempre que traes algo.
Un placer leerte.
Espero que estés bien.
Un beso.
Diego

Crestfallen dijo...

Hola Diego!
Gracias por tus palabras, como siempre.
Un poema algo doloroso, bello como poema, tal como has afirmado.
Por mi parte todo bien, ojalá que tú también.
Un fuerte abrazo!