5 abr 2009

Nada importa nada


Si algo enseñan los años
es la poca importancia
que tiene todo.
Todo,
tarde o temprano, pasa.
El amor, que se va
como viene. La vaga
juventud, con sus sueños,
sus grandes esperanzas.
Días de vino y rosas,
épocas de abundancia
del corazón. El brillo.
La belleza. Las ganas
de llevarse a la vida
por delante. Las fatuas
ilusiones
—estrellas
que de pronto se apagan
y nos dejan en una
noche oscura del alma—.
El dolor que creías
interminable. El ansia
por conseguir aquello
que, conseguido, es nada.
La vanidad, sus pompas:
gloria, fortuna, fama,
uno mismo, sus obras,
sombras de un sueño, escarcha,
rocío de una noche
que el sol de otra mañana
derrite, vanidades,
espejismos, fantasmas...
Si algo enseñan los años
es que todo se acaba.
Que nada, en este juego,
dura ni importa nada.


Javier Salvago

2 comentarios:

Diego Jurado dijo...

Hola Mireia.
Aquí me tienes de nuevo, leyendo tus poemas. Muy del barroco últimamente, por lo que veo. Y más, del barroco español. El concepo de Vanitas, el tiempo ilusorio...Pero bueno, se adapta a la Semana Santa. Y yo que vengo de la luz de la pintura italiana y de la escultura de Miguel Ángel...¡ué desastre! Aunque siempre nos quedará el Nacimiento de la Primavera, y el rostro de la Venus de Boticelli, que la tienes aquí, al "laito".
Un beso y que pases unas buenas vacaciones.
P.S.: ¿El cumpleaños es de tu abuela? Felicidades de mi parte. Un bello detalle el tuyo...
Diego

Crestfallen dijo...

Me alegro que hayas disfrutado de tu viaje, Diego. Magno Miguel Ángel!
Se te ha echado de menos por aquí, pero como bien dices estás de vuelta.

Por supuesto que la Venus botticelliana tiene puesto de honor en este blog!

Efectivamente se trata de mi querida abuela, pero la foto es de hace unos meses: duros momentos los de ahora, pues muy a mi pesar lo más seguro es que pronto haya otro "descanse en paz" como entrada... "c'est la vie"...

Gracias, no estoy de vacaciones, pero intentaré aprovechar estos días. Ídem para tí. Un fuerte abrazo!