23 jun 2009

Sombras particulares


EN CONTRA DEL OLVIDO, de Felipe Benítez Reyes

Si el tiempo en la memoria no muriese
tan lento y torturado, disponiendo
por tanto una manera melancólica
de volver al pasado y de sentirlo
no como un algo muerto, sino siempre
a punto de morir y siempre herido
-y renacido siempre, y de tiniebla.
Si el tiempo, en fin, tuviese potestad
para borrar su estela de memoria,
para enterrar sin daño los recuerdos
en vez de darles rango de abstracción
-y en las tardes vacías recordar;
con algo de tahúr y algo de mago,
lo que ya sólo es ficción del tiempo
como un viento lejano, un eco frío.
Si todo fuese así, si en el pasado
no fuera uno la estatua de sí mismo
en una plaza oscura y sin palomas
o el actor secundario de una obra
retirada de escena, me pregunto
qué sería -imagina- de nosotros,
que sellamos un pacto tan antiguo
como el color del aire en la mañana.
Qué habría de ser entonces, sin memoria,
de nosotros, que hacemos renacer
al juntar nuestras manos esta noche
tantas noches y lunas y ciudades
y tembloroso mar de las estrellas.
.

19 jun 2009

Realidad esencial (poiesis)


Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!

Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
«Yo te quiero, soy yo».
.
Pedro Salinas

Elegía


Nunca, como a tu lado, fui de piedra.

Y yo que me soñaba nube, agua,
aire sobre la hoja,
fuego de mil cambiantes llamaradas,
sólo supe yacer,
pesar, que es lo que sabe hacer la piedra
alrededor del cuello del ahogado.

Rosario Castellanos


18 jun 2009

Today as yesterday, endlessly rocking, ever bringing the same human passions, the same joys and sorrows...


Intolerance: Love’s Struggle through the Ages, dirigida y producida por David Wark Griffith, en 1916.

"Our play is made up of four separate stories, laid in different periods of history, each with its own set of characters. Each story shoes how hatred and intolerance, through all the ages, have battled against love and charity. Therefore, you will find our play turning from one of the four stories to another, as the common theme unfolds in each.

Out of the cradle endlessly rocking.

Today as yesterday, endlessly rocking, ever bringing the same human passions, the same joys and sorrows."

La lucha entre dos poderes antagónicos y excluyentes, el amor y la intolerancia, a lo largo de la historia. La caída de Babilonia a manos de Ciro en el siglo VI a.C.,
el proceso contra Jesucristo en el primer cuarto del siglo I, la matanza del día de San Bartolomé, en 1572, en la Francia de los hugonotes, y la época moderna, segunda década del siglo XX, en EEUU. La intolerancia como constante a lo largo de la historia de la humanidad...





"...and, linking the stories, the woman who rocks the cradle, Lillian Gish."
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¡Magna obra!
Su lenguaje cinematográfico y la aportación de Griffith a la historia del cine merecen ser tratados en otra entrada...
.

13 jun 2009

Dulce harmonía


LA HORA, de Flor Alba Uribe

Hombre mío,
es la hora
de la pasión unánime,
la conjunción perfecta que nos brinda el instante.
¡Oh, pura incandescencia de cuerpos que se buscan
y esperan anhelantes la dúplice ventura!
Tus brazos
que me anudan,
tu boca
empuja y desordena la sangre en mis arterias.
La hora del festejo para mis manos ávidas
que entre risas y besos
persiguen tu epidermis,
su límpida tersura trigueña, aire-soleada.
Sobre el dorado raso de tu piel-maravilla
desciende mi ternura
cual bandada de pájaros,
te palpo,
te conozco,
y aprendo de memoria llanuras y declives,
boscajes infinitos,
tu sexo hebra por hebra, fragancia por fragancia.
La hora de tus manos, palomas y tigresas,
marcando fuego a fuego su lento itinerario,
avanzan y regresan,
escalan y descienden
por suaves territorios y recodos salobres
izando en cada poro banderines de gozo.
Amor mío,es la hora
de la ternura unánime,
una mujer y un hombre, de nuevo el paraíso.
.

11 jun 2009

Datación


IIIº idus januarii, anno Domini MºCCCºXXº ....

¿Anno Domini?
Año de la Encarnación. Año de la era cristiana que comenzaba el 25 de marzo. En Catalunya se usó este estilo de datación del 1180 al 1350.

¿Idus?
El calendario romano antiguo dividía el mes en tres partes: las calendas, las nonas y los idus. Éstos corresponden al día 13 de cada mes, salvo los meses de marzo, mayo, julio y octubre, en que los idus corresponden al día 15.

¿Cómo calcular la conversión?
Para calcular el año de la Encarnación, del 1 de enero al 24 de marzo sumamos un año. Para calcular el día del mes expresado en idus, al número 13/15 le sumamos 1 y le restamos el número de idus.

¿Cuál es la última palabra de la fecha? ¿De qué año estamos hablando?
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8 jun 2009

Allò que encara ha de venir


Vagi on vagi, et recordo.
Sigui on sigui, no deixo de sentir-te.

Confessa’m la terra que trepitges,
Quin és l’estel que t’il·lumina
i per què sempre el vent du la teva veu...

Obre els braços als petons que encara ens hem de fer,
i no deixis escapar allò que encara ha de venir...

Nicolau J. Pujol

5 jun 2009

Lo hacen con los ojos tapados

"Al rato, de nuevo con el arma desmontada y mientras palpaba los contornos de cada pieza, ella adivinó su presencia , y sin quitarse el pañuelo de los ojos hizo una observación. Hasta hoy, dijo, nunca imaginé que estas cosas pudieran ser objetos bellos. Tan pulidas. Tan metálicas y tan perfectas. El tacto descubre en ellas virtudes que no estaban a la vista. Escucha. Encajan con maravillosos chasquidos. Son hermosas y siniestras al mismo tiempo, ¿verdad? Durante los últimos treinta o cuarenta años, estas piezas de formas extrañas han querido cambiar el mundo, sin éxito. Arma barata de los parias de la tierra, millones de unidades fabricadas, tripas al aire sobre mis piernas enfundadas en vaqueros carísimos. Los surrealistas habrían enloquecido con este ready-made. ¿No crees, Faulques? Me pregunto cómo lo llamarían. ¿Oportunidad Perdida? ¿Funeral De Marx? ¿Este Arma No Es Un Arma? ¿Cuando La Guerra Se Va, La Poesía Vuelve? Acaba de ocurrírseme que la firma del señor Kalashnikov vale tanto como la del señor Mutt. O mucho más. Después de todo, quizá la obra de arte representativa del siglo XX no sea el urinario de Duchamp, sino este conjunto de piezas desmontadas. Sueño Roto de Metal Pavonado. Ese nombre me gusta más, creo. No sé si el AK-47 figura en algún museo de arte contemporáneo, pero debería estar, así, en piezas. Como este. Todo inútilmente bello, una vez deshecho y expuesto, mecanismo a mecanismo, sobre un poncho militar manchado de grasa. Sí. Ajústame el pañuelo, por favor. Se afloja, y no quiero hacer trampas. Bastantes hago con una cámara al cuello, un pasaporte civilizado y un billete de vuelta en el bolsillo. Soy un técnico indulgente, ¿te das cuenta? Mujer Que Monta Y Desmonta Y Vuelve A Montar Un Fusil Inútil. Sí. Lo tengo. Me parece que ese es el título adecuado. Y ni se te ocurra sacarme esa foto, Faulques. Te oigo trajinar en la bolsa de las cámaras. El verdadero arte moderno es efímero o no es."

Fragmento de "El pintor de batallas", de Arturo Pérez-Reverte.

1 jun 2009

Las flameantes serpientes voladoras del rayo


"El año que murió el rey Oceas, vi al Señor sentado en un trono elevado y excelso, con su largo manto que llenaba el santuario. Unos serafines que estaban ante él tenían cada uno seis alas; dos para cubrirse la cara, dos para cubrirse sus pies y dos para volar. Y se llamaban de unos a otros con estas palabras: 'Santo, Santo, Santo es Yavhé Sabaoth (...).
Entonces voló hacia mi uno de los serafines, llevando en su mano una brasa que había recogido en unas tenazas sobre el altar. Me tocó la boca y dijo:
'Cuando esto toque tus labios, tu culpa se borrará y tu pecado quedara expiado'."

Fragmento de la Visión del profeta Isaías. En la imagen, un serafín de las pinturas murales románicas del monasterio de Santa María d'Àneu (Pallars Sobirà, Lleida), de finales del siglo XI.

30 may 2009

La carne hecha verbo


Como la araña hembra devora al macho
en la noche tejida,
así quisiera que cayeras
a la hora exacta del deseo.
Y así solos haremos el rito dionisíaco del amor
sin importarnos que las campanas callen,
que el viento gima con su quilla quebrada,
que las gaviotas pierdan su brújula en los mares
y la noche se estrelle en un alba imprevista.
Nosotros entre tanto
estaremos levantando un mundo tejido a besos
bebiendo a bocanadas tú mi azúcar
yo tu sal,
para después en la húmeda arena del placer
reinventar el deseo
porque siempre habrá una piel nueva,
otra saliva dulce para beber los labios
y la verdad de la carne hecha verbo
en la palabra amor.
.
Beatriz Zuluaga

24 may 2009

Cambio


Cambio la soledad
por un crepúsculo
y una espina
por una rosa roja.
El alma
por dos almas
y el cansancio
por la suave fatiga
de los besos.
Hasta el agua la trueco
por una gota concentrada
en el vidrio de espera
de mi casa.
El bosque
por la sombra de un árbol,
la grandeza
por lo pequeño cálido
que puedo guardar
en el puño de mi mano,
los manjares
por un poco de pan
humedecido en vino,
la vigilia ambiciosa
por la suave clausura
de mis ojos.
Cambio la casa grande
por el íntimo cuarto
de mis sueños
y el mundo
por el pequeño universo
de mi patria.
Cambio mi angustia soterrada
por un grito,
mi vestido
por un asta de viento
con banderas.
Cambio los mercaderes
por un Cristo
y trueco por campanas
el asmático pito
de las fábricas.

Beatriz Zuluaga

Palabras para algo más que un dolor

Tal vez sólo es posible que podamos amarnos
mientras que dura un beso
o si se quiere una ardentía
que, poco más o menos, es una lástima de incendio,
quizá una lágrima de incendio,
y no puede vivir sino acabándose,
como la duración de una palabra sólo nos dice su verdad
cuando está terminada
y deja su memoria en el oído.
Tal vez tengo un cansancio dirimente
y he llegado hasta ti como el náufrago si le empujan las olas
puede llegar hasta la playa,
y he comenzado a andar con unos pasos tartamudos
hasta quedar extenuado,
y esto es ya como ver la espalda al día,
esto ya no es amar sino caer,
seguir cayendo sobre tu cuerpo como la noche cae en el
mundo,
mientras siento crujir mis huesos y mis besos.
Tal vez es cierto y sin embargo es triste
que nuestro amor sólo puede durar mientras que dure
un beso,
pero al besarte el tiempo se establece,
y tu cuerpo comienza a ser una pregunta,
cada una de tus manos tiene su gesto propio,
y el mirar de tus ojos empieza a conjugarse en voz pasiva.
Así me voy llenando de música y de tiempo,
y la música es sed,
y la sed es tan corta que tiene que nacer continuamente
como nacen mis ojos cuando el vestido empieza a resbalar
sobre tus caderasy aparecen tus hombros soleados,
tu momentánea piel,
y tu cuello de miel agonizante,
y tu cintura que es de agua,
y recorro, una vez y otra vez, el corto territorio de tu
vientre,
con un mirar infinitesimal,
con un encendimiento que cada vez se hace mayor
y que al fin se convierte en bautismo
sobre un pecho pequeño que cabe en un dedal
y unas rodillas fuertes y despiertísimas que alguna vez como
las nubes tienden a separarse,
y las manos te nacen de repente igual que brota un
manantial,
y las caricias vienen del origen del mundo,
ya que cuando se ama
todo el cuerpo termina siendo labio.
Y no puedo olvidar que esto es un premio,
amiga mía,
un premio que me han dado para identificarme con la nieve,
mientras te miro
y se borra poco a poco tu rostro como se empañan los
cristales
pues estoy atendiendo a otro diálogo,
y este diálogo es una lágrima que tengo ya en el ojo,
puesta a puntoy nunca acaba de caer,
y se va convirtiendo en araña,
y siento tu temblor,
su velludo temblor parpadeándome,
y es un poco de miedo
o una embolia
que toca con su hielo esta vida que es mía
y la contabiliza, hora tras hora, como se cierra un inventario.
Y esto no es doloroso,
amiga mía,
esto es así,
como una mano que te agarra por dentro
pensando en que la carne se encienda sin arder,
y la demora se convierta en culpa
y el beso que te doy deje de ser una caricia
y sea más bien una pregunta,
esa pregunta destituyente
que no me atrevo a hacer sino en tu boca,
pues todo lo que soy depende de ella,
depende de saber que nuestro amor pudo resucitarnos
-ésta fue su misión y la ha cumplido--
pero
sólo puede durar
mientras que dura un beso.
Luis Rosales

23 may 2009

Olor


El amor, a qué huele? Parece, cuando se ama,
que el mundo entero tiene rumor de primavera.
Las hojas secas tornan y las ramas con nieve,
y él sigue ardiente y joven, oliendo a rosa eterna.
Por todas partes abre guirnaldas invisibles,
todos sus fondos son líricos -risa o pena-,
la mujer a su beso cobra un sentido mágico que,
como en los senderos, sin cesar se renueva...
Vienen al alma música de ideales conciertos,
palabras de una brisa liviana entre arboledas;
se suspira y se llora, y el suspiro y el llanto
dejan como un romántico frescor de madreselvas...
.
Juan Ramón Jiménez