. La vida se parece a esos poemas que brotan, en principio, interminables, retóricos, grandiosos y banales. Luego vas corrigiendo hasta dejarlos en lo poco que importa, en los dos versos que dicen lo que todos ya sabemos.
Javier Salvago
2 comentarios:
Anónimo
dijo...
No hay más verdad que la verdad, y ahí está toda la verdad. Confiemos en que en esos últimos y simples versos no nos equivoquemos y esté la nuestra, la buena, la esperada, la auténtica verdad... Por cierto, humilde o no, es un magnífico blog, y seguro que muy visitado aunque no haya comentarios. Me voy unos días a Italia a regar los ojos y el alma. A ver si encuentro allí la verdad,auqnue estoy seguro que casi la tengo. O no. Pero bueno... Un beso. Diego
Agradecida por tus palabras, Diego. Te deseo un buen viaje,¡seguro que la experiencia será gratificante! "Regar los ojos y el alma": bella metáfora. Italia: buena elección. Hasta pronto, besos!
2 comentarios:
No hay más verdad que la verdad, y ahí está toda la verdad. Confiemos en que en esos últimos y simples versos no nos equivoquemos y esté la nuestra, la buena, la esperada, la auténtica verdad...
Por cierto, humilde o no, es un magnífico blog, y seguro que muy visitado aunque no haya comentarios.
Me voy unos días a Italia a regar los ojos y el alma. A ver si encuentro allí la verdad,auqnue estoy seguro que casi la tengo. O no. Pero bueno...
Un beso.
Diego
Agradecida por tus palabras, Diego. Te deseo un buen viaje,¡seguro que la experiencia será gratificante!
"Regar los ojos y el alma": bella metáfora. Italia: buena elección.
Hasta pronto, besos!
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