29 mar 2009

Correcciones

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La vida se parece a esos poemas
que brotan, en principio, interminables,
retóricos, grandiosos y banales.
Luego vas corrigiendo hasta dejarlos
en lo poco que importa, en los dos versos
que dicen lo que todos ya sabemos.



Javier Salvago

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay más verdad que la verdad, y ahí está toda la verdad. Confiemos en que en esos últimos y simples versos no nos equivoquemos y esté la nuestra, la buena, la esperada, la auténtica verdad...
Por cierto, humilde o no, es un magnífico blog, y seguro que muy visitado aunque no haya comentarios.
Me voy unos días a Italia a regar los ojos y el alma. A ver si encuentro allí la verdad,auqnue estoy seguro que casi la tengo. O no. Pero bueno...
Un beso.
Diego

Crestfallen dijo...

Agradecida por tus palabras, Diego. Te deseo un buen viaje,¡seguro que la experiencia será gratificante!
"Regar los ojos y el alma": bella metáfora. Italia: buena elección.
Hasta pronto, besos!