24 oct 2009

Indocti discant, et ament meminisse periti



Si tan noble se considera la invención del barco que lleva de un lugar a otro las riquezas y los placeres de la vida y comunica entre sí las regiones más alejadas para que compartan sus diversos productos, cuánto más debe exaltarse a los libros que, como los navíos, atraviesan los dilatados mares del tiempo y permiten a los hombres participar de la sabiduría, las luces y los descubrimientos de las edades más remotas.

Francis Bacon

10 oct 2009

Escudo


LOS MALES DESPERTARES, de Felipe Benítez Reyes

Defiéndete de ellas. De esas noches
que merecen los turbios homenajes
de la literatura, y que tú ves brillar
en esa joya oscura
-y banal-
que es siempre una metáfora.

-Vosotras,
noches furtivas, malas perras
de arrabal.

Las que perduran
como emblema de juventud en la memoria
no son noches de amor,
sino de gloria pasajera, de tiniebla
y temor, cuando el fondo de un vaso
describe el cielo sucio
que recorre la estrella
fugaz de la alegría.

Defiéndete de ellas. Del disfraz
literario con que ocultan
su carne de ángel muerto,
su luna de guiñol entenebrada.

Defiéndete de ellas.
Y entre la luz de nuevo
-y entre el aire inocente-
en esta habitación enrarecida.

7 oct 2009

Variaciones sobre un viejo tópico


Los violines de Verlaine.
Los soñados caminos de la tarde, de don Antonio.
Un viejo olor a campo.
Un viejo olor a lápices y a cuadernos.
El cielo gris.
El viento entre los árboles.
La caricia de las primeras lluvias.
La tristeza sin causa.
La soledad sonora.
La noche, cada vez más oscura y más larga.
Un cigarrillo que de pronto te sabe al primer cigarrillo.
Una antigua canción que te devuelve tus quince años.
Toda tu vida en imágenes, que acuden atropelladamente
como en una película mal montada...

Ha llegado el otoño.

 Javier Salvago

26 sept 2009

El grunge en fotos (Michael Lavine)


El próximo 15 de octubre, Abraham Image pone a la venta un libro titulado “Grunge”, cuyo responsable principal es el conocido fotógrafo neoyorquino Michael Lavine.

“Grunge” recoge fotografías tomadas durante los años 90 a bandas como Nirvana, Mudhoney, Beat Happening, Smashing Pumpkins, entre otras, incluyendo imágenes de la gente que asistía a sus shows.


Para ubicar la figura de Lavine, recordar que fue uno de los fotógrafos habituales de la casa Sub Pop, trabajando en la realización de fotos de discos de Nirvana (Nevermind e In Utero), Soundgarden, Mudhoney y Screaming Trees, entre otros. Y, para más inri, era amigo de Cobain.

Son 160 páginas y 180 ilustraciones en blanco y negro. Además, el libro contiene un texto escrito por el mismísimo Thurston Moore de los Sonic Youth que nos habla sobre la escena musical de Seattle, las bandas del movimiento y, cómo no, de su colega Kurt.

Fuentes consultadas: Abrams Books http://abramsbooks.com/ , Diario de actualidad musical efe eme
http://www.efeeme.com/  y Seattle films and music http://seattlefilmandmusic.wordpress.com/.
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20 sept 2009

Bernat Martorell


Conocido como el Maestro de Sant Jordi, Bernat Martorell (1390-1452) fue uno de los grandes maestros del gótico catalán. Exponente de la segunda etapa del llamado gótico internacional o cortesano, próximo al estilo flamenco, podemos decir que su producción pictórica está a caballo entre la época medieval y el renacimiento. De alto nivel artístico, destacan la preocupación por el detalle, los matices pictóricos y la riqueza descriptiva. Disfrutemos con algunas imágenes...





Tabla central del retablo de Sant Jordi, una de las piezas más conocidas y admiradas de Martorell, en la que se representa magistralmente a Sant Jordi matando el dragón. Dibujo exquisito y líneas ondulantes.




Tabla que representa la flagelación del santo. Dibujo preciso, sentido curvilíneo, equilibrada composición.


Por último, la decapitación del santo mártir, otra de las tablas conservadas.

Aquellos maravillosos años (res amissa)


Que la vida dolía
yo lo aprendí muy pronto.
Quizá por eso anduve tantos años
huyendo de la vida, como loco;

ciego, para no ver lo que sabía
que iba a ver nada más abrir los ojos;
borracho, para no mirar de frente
su impenetrable rostro.


Para poder vivir en paz, sin miedo,
para animarme, me lo bebí todo.
—Sólo así conseguí, en algún momento,


ser feliz y gozar la vida a fondo.
Pero el sueño de la razón es sueño
y engendra monstruos.


Javier Salvago
 

19 sept 2009

Herederas de una moral inquisidora (falsa culpa por existir)


Citas recopiladas por Liliana Mizrahi:

Y Dios dijo a la mujer: Yo multiplicaré tus afanes y tu gravidez. Parirás a los hijos con dolor. Estarás sujeta al poder del varón y él te dominará. (Biblia: Génesis)

Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y dé luz a un varón, será inmunda 7 días… Y si diera luz a una niña, será inmunda dos semanas.... (Biblia: Levítico)

Pero quiero que sepáis que Cristo es cabeza de todo varón, y el varón es cabeza de la mujer… Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, porque él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. (Biblia: Corintios)

Si hay un Dios que inventó a la mujer, sepa, donde quiera que se halle, que es el autor fatal del mayor mal. (Tucídides)

Vuestras mujeres son un campo para vosotros: vayan entonces a vuestro campo como mejor les plazca. (El Corán)

Os recomiendo que os comportéis bien con las mujeres, ya que son vuestras auxiliares. Reverenciad a Allah a través del huérfano y de la mujer, porque son los seres más débiles de la sociedad. (El Corán)

Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Allah ha dado a unos sobre otros y de los bienes que gastan. Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Allah manda que cuiden ¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles! Si os obedecen no os metáis más con ellas. (El Corán)

Durante la infancia una hembra debe ser sometida a su padre, en la juventud a su marido y cuando su señor ha muerto a los hijos, una mujer no debe ser jamás independiente. Por cuanto un marido pueda ser lejano de cualquier virtud o libertino o privado de buenas cualidades, una esposa fiel debe constantemente adorarlo como a un dios. (Leyes de Manú)

Existe un principio del Bien que creó el orden, la luz y el hombre, y un principio del Mal que creó el caos, las tinieblas y la mujer. (Pitágoras)

Y todas las mujeres tienen poco cerebro, y no hay una que sepa decir dos palabras y las predique, porque en tierra de ciegos, el que tiene un ojo es señor. (Maquiavelo)

La mujer está hecha para ceder al hombre y para soportar también sus injusticias. (Rousseau)

La mujer no pertenece a sí misma sino al hombre. El hombre es el administrador de todos sus derechos, él es un representante natural en el Estado y en la sociedad entera. (Fichte)

Todas las mujeres, en la conservación de su existencia (en mantenimiento y protección) no dependen de su propio impulso sino de las órdenes de los otros. (Kant)

Las mujeres pueden tener hallazgos, gusto, delicadeza, pero no ideales. El destino de la joven es esencialmente la relación matrimonial. (Hegel)

Adán fue llevado al pecado por Eva y no Eva por Adán. Es justo que la mujer reciba como patrón al que indujo a pecar. (San Ambrosio)

No está bien, y por muchas razones, que una mujer estudie y sepa tantas cosas». (Molière)

La felicidad del hombre dice: yo quiero. La felicidad de la mujer dice: él quiere. (Nietzche)

Se duda en decirlo, pero no puede sustraerse a la idea de que: lo que es éticamente normal, para la mujer es diferente. (Freud)

Fuentes consultadas: los materiales didácticos "Caramel", editado por Milenta Muyeres, y "Educación afectivo-sexual", editado por la Consejería de la Presidencia y el Instituto Asturiano de la Mujer.

27 ago 2009

Exemplum virtutis (dulzura romántica del sentimiento de la muerte)

Lucrecia, la dama romana que elevó la virtud hasta el delirio: “Aunque me absuelgo de culpa no me eximo de castigo”.
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A continuación, fragmentos de “La vida y la obra del escultor neoclásico catalán Damià Campeny i Estrany”, de Carlos Cid Priego y Anna Riera Mora.


Damià Campeny realizó esta escultura, su capolavoro, durante su pensión en Roma, en 1803, a sus treinta y dos años de edad y por lo tanto en su plenitud de su vida y su arte, el período neoclásico que fue el mejor de su carrera. Aunque hizo otras obras de mucho mérito, ninguna la superó y desde que la terminó hasta hoy sus nombres permanecen unidos. Campeny es por antonomasia “el autor de Lucrecia”. (…)

La obra, algo mayor que el natural, representa a la dama desplomada en una silla curul, copia arqueológica de las antiguas, que se apoya en un basamento rectangular. Descansa inerte, ligeramente desplazada hacia delante, los muslos y las piernas se separan algo del mueble y los pies, calzados con sandaliasd antiguas, reposan en un recrecimiento del basamento. Junto a uno de ellos está el puñal del suicidio, sin manchas de sangre, lejos de las manos y lo más distante posible de la figura, queriendo paliar el suceso en lo posible. El brazo derecho se flexiona y apoya el antebrazo y la mano en el muslo. El brazo iquierdo pende libre casi vertical.
Es una figura desnuda y vestida a la vez. Los paños, que se suponen parcialmente desgarrados, están compuestos con elegante disposición. Descubren el cuello, la mayor parte del pecho, el seno derecho completo, buena parte del izquierdo y un hombro. La túnica deja visibles los brazos desde algo más arriba de los codos. Todo lo demás queda semivelado, ya que la técnica de paños mojados de tradición praxitélica cubre el cuerpo sin ocultar nada de su belleza. Tanto los pliegues que se ciñen como las cascadas de tela que cuelgan a los lados son una delicia de ritmo armónico, como lo es también el cuerpo, que marca una cadencia doblemente curvilínea en S desde la cabeza pasando por el brazo y un muslo hasta los pies. Es una de las máximas aproximaciones de la escultura a la musicalidad melódica.
El cuerpo es anatónicamente el de una mujer en su plenitud. Alcanza el punto de gracia en que se han rellenado las angulosidades nubiles, sin que el triunfo de las carnes turgescentes conlleve el más mínimo atisbo adiposo.
El rostro, encuadrado por el cabello “sabiamente descompuesto”, es helenizante, aunque la contemplación prolongada parece sugerir el de una persona real vista a través de su idealización. La herida mortal está en el lado izquierdo, algo alto para alcanzar el corazón, sin duda por no estropear la belleza del seno. Es un corte pequeño y limpio del que manan unas pocas gotas de sangre. Campeny evitó los aspectos cruentos de la muerte violenta. Los ojos casi cerrados, la boca ligeramente entreabierta, expresan el último suspiro, pero la expresión es de inmenso y tranquilo reposo. En Lucrecia todo es euritmia, placidez, dulzura, paz y belleza. (…)


Campeny evitó la fealdad de un cadáver caído, prescindió del charco de sangre, compuso a la difunta con armonías curvilíneas casi musicales. Y aunque Lucrecia fuera símbolo de la honestidad heroica del autosacrificio, no evocó ese recato mientras se desplomaba: al contrario, la transparencia de los paños, el pecho y el seno descubiertos, indican poca preocupación en este aspecto. Moral rígida y tolerancia, virtud y pecado eran un juego típico de la sociedad de la época, que el arte reflejó con frecuencia. La Lucrecia es estética, forma pura, belleza, pero también fino erotismo como perfume delicado, etéreo como el pensamiento, erotismo intelectual de fría piedra, pero erotismo al fin. Lucrecia se hizo con amor. (…)

Son clásicos el cuerpo dulcemente redondeado, el desnudo, los paños mojados, la armonía de los pliegues, la expresión de paz, silencio y reposo después de la vida, el poético éxtasis libre de truculencias. Quizás alguien podría ponerla como ejemplo del “frigorífico erótico” del que se ha acusado al Neoclasicismo, pero sus cualidades románticas superan la frialdad: honra rescatada con el suicidio, la heroicidad de una débil mujer, la tragedia en suma, la tensión de una bella dama en la que juega el equívoco entre suma pureza y hedonismo en la forntera entre el ser y el no ser. Lucrecia es la invitación entre Eros y Thanatos, amor y muerte, el supremo binomio romántico.


 
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25 ago 2009

Per què crida la Montse? (el drama comú dels horrors de la guerra)


"Cap de la Montserrat cridant" (1937-1942), de Juli Gonzàlez.


El dolor i el patetisme de la guerra impresos en el rostre humà.

Alt grau d'expressivitat en la figura de la dona catalana.

Un crit que manisfesta l'horror davant la barbàrie de la guerra.

Símbol de lluita per la llibertat.

19 ago 2009

Experiri


La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede (Aldous Huxley)
Una experiencia nunca es un fracaso, pues siempre viene a demostrar algo (Thomas Alva Edison)

La experiencia no consiste en lo que se ha vivido, sino en lo que se ha reflexionado (Jose María de Pereda)

Un fracasado es un hombre que ha cometido un error pero que no es capaz de convertirlo en experiencia (Elbert Hubbard)
 

15 ago 2009

Comportamientos "damiseriles" de la sociedad actual


Diez tipologías de damiselas de diadema floja o requetefloja definidas (y criticadas) por Rosetta Forner en "La maldición de Eva":

Lolita sin piruleta: Pretende enamorarse sobre todas las cosas.

Tontalas... posusmaris: Aparece en los 'spots' de compresas con alas.

Maricaprichines: Usuaria de todo lo que huele a marca y 'famoseo'.

Maruja desesperada: Devota ama de casa que busca un amante.

Mamá de guardería: Hace al tiempo de mamá y amante del marido.

Silicona mutante: Sabe que las tetas arrastran multitudes.

La vengadora: Utiliza el sexo para vengarse de los hombres.

Mantis ejecutiva: Trepa, sofisticada y ligona. El hombre es un trofeo.

Sin bragas y a lo loco: Mujer liberada de nómada carnalidad.

La hechicera novata: Intenta reconducir y salvar al hombre.

30 jul 2009

Titanniä (regencia de mi destino)


En todo el mundo no hay nadie como yo.
Hay personas que tienen algo en común conmigo, pero nadie es exactamente como yo.
Por lo tanto, todo lo que surge de mí es verdaderamente mío porque yo sola lo escogí.

Soy dueña de todo lo que me concierne:
de mi cuerpo, incluyendo todo lo que hace;
mi mente, incluyendo todos sus pensamientos e ideas;
mis ojos, incluyendo las imágenes de todo lo que contemplan;
mis sentimientos, sean los que sean, ira, gozo, frustración, amor, desilusión, excitación;
mi boca, y todas las palabras que de ella salen, corteses, tiernas o rudas, correctas o incorrectas;
mi voz, fuerte o suave y todas mis acciones, ya sean para otros o para mí misma.

Soy dueña de mis fantasías, mis sueños, mis esperanzas, mis temores.
Soy dueña de todos mis triunfos y logros, de todos mis fracasos y errores.
Como soy dueña de todo mi yo, puedo llegar a conocerme íntimamente. Al hacerlo, puedo amarme y ser afectuosa conmigo en todo lo que me forma. Puedo así hacer posible que todo lo que soy trabaje para mi mejor provecho.
Sé que hay aspectos de mi misma que me embrollan y otros aspectos que no conozco. Mas mientras siga siendo afectuosa y amorosa conmigo misma, valiente y esperanzada, puedo buscar las soluciones a los embrollos y los medios para llegar a conocerme mejor.
Sea cual sea mi imagen visual y auditiva, diga lo que diga, haga lo que haga, piense lo que piense y sienta lo que sienta en un instante del tiempo, esa soy yo. Esto es real y refleja donde estoy en ese instante del tiempo.
Más tarde, cuando reviso cual era mi imagen visual y auditiva, qué dije y qué hice, qué pensé y qué sentí, quizás resulte que algunas piezas no encajen. Puedo descartar lo que no encaja y conservar lo que demostró que sé encaja. E inventar algo nuevo en vez de lo que descarté.

Puedo ver, oír, sentir, pensar, decir y hacer. Tengo las herramientas para sobrevivir, para estar cerca de otros, para ser productiva, y para encontrar el sentido y el orden del mundo formado por la gente y las cosas que me rodean.
Soy dueña de mi misma, y por ello puedo construirme. Yo soy yo y estoy bien.

Virginia Satir

23 jul 2009

La reina con la corona bien puesta


A una reina el destino siempre le sonríe... Será porque las reinas sonríen a la vida cada mañana (...)
A una reina se le puede mover la corona, pero caer... ¡Nunca!

(...) A veces, el destino tiene preparada una sorpresa aún mejor. No siempre lo mejor para nosotros es lo que deseamos en un momento determinado de nuestra vida. Ya te conté que la reina era una mujer sabia, como corresponde a una alma evolucionada. Por lo que, sabiendo que todo sucede de acuerdo con nuestro mejor bien y cuando ha de acontecer, decidió salir adelante con la certeza de que si el caballero era su destino así sería. En caso contrario, su auténtico destino no iba a permitir que ella se quedase sin recibirlo. Su ángel custodio tenía que ahuyentar al caballero de la vida de la reina, también de su corazón. Dado que nada sucede sin un por qué --todo problema encierra la semilla de una oportunidad-- , imaginemos que el caballero había aparecido en la vida de la reina porque esta tenía algo que enseñarle, como una especie de "compromiso del alma" con el caballero de la armadura demasiado oxidada, y nada más. Un compromiso que versaba sobre la entrega de magia, enseñanza vital o apertura a las mazmorras interiores... De hecho, la presencia de la reina supuso, en el caso del caballero, una fuerte sacudida de sus estructuras vitales. No en vano, ella, al ser diametralmente diferente de todas las que había conocido anteriormente en su vida, le dejó boquiaberto el sentido y mareada la armadura. Asimismo, dicha sacudida puso de manifiesto la debilidad de sus coartadas, la incertidumbre de su vida y la inseguridad de su máscara vital (personaje de protección creado por su Ego), ya que ésta se quebró con demasiada facilidad ante la luminosidad de la reina. Por consiguiente, cumplido el compromiso, la reina quedaba liberada para poder seguir adelante sin tener que esperarle. Y así lo hizo.

(...) El destino nunca deja de lado a una reina, nunca. Sencillamente porque una reina no se deja a sí misma de lado jamás. No dejarse de lado significa asumir responsabilidades, analizar el qué, cómo, dónde y con quién en vez de culpabilizarse. Todo esto equivale a hacer un análisis somero de la situación, evaluar los daños, decidir una estrategia para reparar lo reparable e idear cómo evolucionar a partir de la experiencia.

Fragmento de "La reina que dio calabazas al caballero de la armadura oxidada", de Rosetta Forner